Escucha lo que te voy a decir.
No quiero promesas a cambio, ni una cena en un sitio elegante ni diamantes.
Ya sé que duró poco, que no sabés a dónde vas y yo ni siquiera sé dónde estoy.
Pero has sido el mejor ejemplar que he encontrado, de esa edición limitada que ya creía fuera de mercado.
Así que, sin esperar nada, creo que mereces saber que quienquiera que te llegue a tener tendrá mucho más que un tesoro.
Tesoros hay hundidos en el mar, en cofres bajo tierra, en palacios y en películas de piratas.
Pero tú… Tú no estás ni en películas.
Tú, tan real y tan sencillo, no puedes sino ser en mi recuerdo.
No te extrañe que no te espere, ya sabes lo inmediata que soy. Me puede el anhelo de encontrarte en otros ojos, aunque sé que no es posible.
AGREED 😍🤪
“- ¿Y tu abuela no sospecha? Caperucita sonrió. - ¿Crees que ella vive a mitad del bosque por gusto? No soy la primera mujer que ama a un lobo.”— Microcuentos de amor, lluvia y dinosaurios.
La calma después de la tormenta es abrumadora. Uno echa en falta el ruido que antes acompañaba cada pensamiento, la tensión que produce el peligro de inundación, de morir ahogado. Pero la tormenta era catártica, y la calma, el cielo que se intuye va a despejar, invita a salir. A retomar el viaje, a ponerse las botas, a soltar amarras y volver a buscar la estrella polar.